GUARDIANES EN LA TIERRA
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©Giuseppe Isgró C.
Cada quien debe cuidar el planeta tierra como si fuese su propia casa.
¿Acaso no lo es?
¿De quién debe cuidarlo? En primer lugar, de sí mismo. Con sólo realizar
correctamente todo lo que nos compete, a nivel físico, mental y
espiritualmente, mejorándose, cada quién a sí mismo, ya se estaría
contribuyendo, a mejorar el planeta.
Cuidando el propio cuerpo, viviendo una vida en armonía con la
naturaleza, al estilo estoico, es un primer paso.
Alimentando el propio cuerpo, y el de los miembros de la familia,
consumiendo los alimentos saludables, evitando los nocivos, que son, solamente
unos pocos, como las aves de corral: pollo, gallinas, huevos, pavos, entre
otras: estimados, en opinión del Dr. Martín Kelber, un médico belga que vivió
muchos años en Venezuela, en el siglo XX, como el enemigo número uno de la
salud. Con sólo eliminar las aves de corral, y los huevos, de la alimentación,
se eliminaría el 80% de las causas de la ausencia de salud, en el cuerpo humano.
Se garantizaría una vida saludable. Es muy fácil. ¿Por qué no se hace? ¿Cuántos
intereses creados existen para dejar de hacerlo? Y si se dejara de producir
esos alimentos nocivos para la salud humana, y animal en general, millones de
personas, incluyendo el lector, o lectora de este artículo, salvo contadas
excepciones, dejarían de aceptar este matriz de opiniones muy arraigadas en la
mente humana. Las costumbres de varias generaciones, de madres a hijas, de
muchas generaciones siguiendo el mismo patrón, o hábitos, no es sencillo,
modificarlos, pero, es preciso hacerlo.
Con solamente dejar de consumir pollo, gallina, huevos, pavos, y otras
aves de corral, habrán mejorado, inmediatamente, las funciones urinarias, la
persona se deshinchará, desapareciendo, casi inmediatamente: 1) Los dolores de
las plantas de los pies, de las rodillas y de la zona lumbar; 2) La
intermitencia al orinar, mejorando la salud renal, totalmente; 3) Desaparecerán
diferentes alergias respiratorias; 4) Desaparecerán diversas clases de
erupciones en la piel; 5) Mejorará, en forma inmediata, la salud total de la
persona, en un 80% o 90%. 6) El 10% o 20% restante, se corregirá eliminando los
siguientes alimentos: 1) Carne de cerdo y sus derivados: Afecta las funciones
renal, con predominio del riñón izquierdo; debilita la voluntad; avejenta la
piel; produce dolores en todas las articulaciones: dedos de los pies, manos,
cervicales, entre otros; 2) Pescados y mariscos: el mar está contaminado,
empero, además de eso, aun estando limpio, como hace 500 años atrás, afecta el
sistema inmunológico en general y ya Homero, hace 3.100 años, percibió que no
era el mejor alimento para la fortaleza del cuerpo humano; 3) Azúcar: es un
enemigo peligroso para la salud, hay que eliminarlo totalmente, así como todos
aquellos alimentos que se transforman, en elevado grado en azúcares; 4)
Pimentón, ají dulce y de cualquier otra clase: producen dolores terribles en
los hombros, columna vertebral y zona lumbar, con solo eliminar su consumo,
desaparecerán todas esas molestias; 5) Chamomilla, o manzanilla: inflamación,
produciendo dolores terribles a nivel de la vesícula biliar, aumentando el
nivel de bilirrubina, en el cuerpo; igualmente, contracciones abdominales e
intestinales, ardores o especie de puyazos a nivel abdominal; 6) Eliminar las
margarinas, aceites de soya y otros aceites vegetales poco confiables.
Preferir: aceites de maíz, oliva, girasol y coco; 7) Eliminar: piñas y
guayabas: ambas producen, entre otros nocivos efectos, fuertes neuralgias
occipitales, base de la cabeza y lado derecho de la misma y otros efectos
inherentes; 8) Cigarrillos, tabaco, y cualquier otro tipo de substancias
análogas; 9) Licores de todo tipo y clase, salvo el vino, muy de vez en cuando;
10) Quesos blandos; el Dr. Kelber, prohibía la leche. Hoy en día, cada vez
mayor número de investigaciones sugieren eliminar su consumo. Es algo que cada
quien debe consultar con su médico. 11)
Ajos: contrariamente a lo que la mayoría de las personas piensan, como matriz
de opinión asumida, elevan, peligrosamente, el nivel de la tensión arterial:
sugiero que se elimine durante una semana el consumo del ajo, y observar cómo
se normaliza la misma; luego, volver a ingerir ajo, durante una semana, y
observar lo que ocurre. ¿Hará usted esta sencilla prueba? En mi opinión, en mi
opinión, el 90% de las personas que leerán este artículo, dejará de realizar
esta sencilla prueba, por haber asumido la matriz de opinión opuesta, y dará
por hecho que el ajo baja la tensión arterial. 11) La cebolla, el apio de
España, o sedano, la lechosa, diversas especie de cocina, diversas infusiones,
las mandarinas, el tomate, algunos pocos alimentos adicionales, que son
susceptibles de consumirlos muy esporádicamente, por sus diversos efectos
secundarios dignos de observarlos cada vez que se ingiere alguno de ellos.
No solamente, no deberían ser ingeridos los citados alimentos, como un
aporte a la propia salud, sino que, por ética personal, no se debería
comercializar bajo ningún respecto con ninguno de ellos, ya que, cada quien es
responsable de los efectos negativos que se producen en otros, sobre todo al
adquirir consciencia de la nocividad de algunos de los productos con los cuales
se comercializa.
Por eso, cada quien es responsable de vigilar por el bienestar del planeta
tierra, comenzando por vigilarse a sí mismo, evitando de incurrir en hábitos
nocivos para sí y para otros.

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